RICARDO MARÍN Y OTROS – DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA

2 thoughts on “RICARDO MARÍN Y OTROS – DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA

  1. tomasperianez says:

    Realizado por:
    Francisco Tomás Periáñez Flores.
    Laura Suárez Franco.
    En este texto, Marín nos cuenta los cambios y transformaciones más importantes sucedidas a lo largo de la historia, respecto a las ideas, los métodos y los ejercicios de dibujo en la escuela, debido a la evolución del arte, la educación y de la sociedad.
    Los primeros pensamientos de educación artística surgieron en Grecia, gracias a los filósofos Platón y Aristóteles, que dotaron a la enseñanza del dibujo las funciones de utilidad y belleza.
    En la Edad Media (en Europa), las actividades artísticas eran consideradas como cualificados oficios manuales que se realizaban en el propio taller. El aprendizaje estaba centrado específicamente en los materiales y técnicas. No se esperaba que las obras manifestaran originalidad, sino que estuvieran perfectamente elaboradas y con los mejores materiales. Existían escasos materiales para la formación de artistas.
    Durante el Renacimiento surgieron las escuelas y academias de dibujo, que posteriormente darían lugar a las escuelas artísticas, propulsadas gracias al artista Giorgio Vasari. A estas academias acudían los jóvenes que querían ser profesionales artísticos (pintores, escultores…). El eje principal del aprendizaje se basaba en la copia de láminas, continuando con la copia de dibujos con fáciles elementos del rostro y del cuerpo humano, para pasar a copiar dibujos más complejos de grandes maestros (basados en lucha grecorromana). Este sistema se fue afianzando.
    En el siglo XIX, el dibujo se incluyó entre las materias obligatorias del currículo. Surgió así la necesidad de crear material curricular y de cómo formar al profesorado de esta materia. La implantación de la enseñanza se produjo en un contexto histórico y social caracterizado por la industrialización, esta etapa hacía necesario que la sociedad necesitase leer y escribir, así como el conocimiento del dibujo porque era el vehículo para el desarrollo tecnológico.
    El dibujo se desdoblaba en dos vertientes: la artística (representación de la naturaleza en pos de la belleza) y la técnica (exacta descripción de cualquier forma). La Educación Artística estuvo marcada por dos pedagogos principalmente: -Pestalozzi publicó en 1803 el primer manual de Educación Artística para la infancia, que se basaba en la delineación perfecta a mano alzada. – Y Froebel cuya principal aportación fue la creación de un material didáctico “regalos y ocupaciones”, para manipular con objetos. En la segunda mitad del siglo XIX, se produjo una avalancha de manuales todos basados en la copia de láminas.
    A principios del siglo XX, se dejó de interpretar la manera de dibujar de los niños como un error a corregir, y pasó a considerarse una manifestación propia de comprender el mundo la infancia. Esto ayudó a conocer mejor la mente infantil, y por ello algunos artistas comienzan a tratar el arte infantil, como Franz Cizec que consideró el arte infantil como un verdadero estilo artístico a tener en cuenta.
    En la segunda mitad del siglo XX, se considera que lo decisivo de la autoexpresión creativa no son los contenidos sino las personas que se forman. Los alumnos deben considerarse como personas que deben desarrollarse totalmente para aprender dibujo.
    Una de las opiniones que más nos ha llamado la atención es la idea de que “la educación artística no debía proponerse que todas las personas aprendieran a hacer arte sino, más bien al contrario, que a través del arte se aprendiera a ser una persona”.
    Conforme pasaban los años, el dibujo libre y espontáneo pasó a ser el ejercicio fundamental de la Educación Artística, buscando el desarrollo de la capacidad creativa. Para fomentar esta capacidad se le da al niño la oportunidad de crear constantemente con sus propios conocimientos actuales.
    Según Lowenfeld, existen grandes diferencias entre el modelo tradicional (de imitación) y el modelo de autoexpresión creativa, en el primero, la expresión está a un nivel que no es el propio del niño mientras que en el segundo, la expresión ha de estar de acuerdo con el nivel personal propio del niño. Es necesario evolucionar del modelo tradicional de enseñanza del dibujo en la escuela a un modelo de autoexpresión creativa en el que se desarrolle un pensamiento independiente, con libertad y flexibilidad en sus procesos, donde exista una fácil adaptación a situaciones nuevas que se planteen. En definitiva, un conjunto entre progreso, éxito y felicidad.
    Según las recomendaciones de la UNESCO en 1979, se podía deducir que pretendía la libre expresión como el método más adecuado de enseñanza artística. En nuestra opinión, pensamos que es correcto y positivo que exista una formación artística en la escuela, ya que posibilita la creatividad, la imaginación, la espontaneidad en el alumnado.
    Con el desarrollo de los medios de comunicación visual (televisión) y el desarrollo de una nueva disciplina (la semiótica), las artes visuales se consideraron como un lenguaje o modo de conocimiento, en el que dibujar o pintar provocaba en los niños una nueva forma de plantear su pensamiento. Dondis creó unos elementos básicos del lenguaje visual (punto, línea, contorno, dirección, etc.).
    A finales del siglo XX, se produce una revisión disciplinar de la autoexpresión creativa, Eisner cambia el concepto de actividad artística como un proceso creativo y natural para entenderla más bien como una compleja construcción de conocimientos concretos que distinguen a cada cultura.
    Eisner fue partícipe de varios proyectos en el que se abordaron diferentes aspectos curriculares, el que más impacto tuvo fue el DBAE (Educación Artística Basada en la Disciplina), que expone que el currículo deriva de la estética, la crítica de arte y la creación artística. El objetivo de este proyecto era desarrollar las habilidades y conocimientos del alumno para comprender y apreciar el arte, para lo que resultaba imprescindible tener unos conocimientos teóricos sobre el arte y una experiencia creadora. Según la DBAE, se debía elaborar un currículum para ordenar los contenidos, actividades y nivel de profundidad de los temas del área de educación artística en la vida escolar.
    La DBAE también redefinió el significado de algunos conceptos básicos del currículo de educación artística; la creatividad ya no es entendida como una capacidad innata de las personas sino más bien como una capacidad para dar con respuestas innovadoras a partir de un profundo conocimiento. En los últimos años, la DBAE ha ido perdiendo peso en cuanto a poder.
    Nuestra opinión acerca de este texto se resumen en dos ideas: en primer lugar, vemos necesario un sistema que marque las directrices básicas para que los niños tengan una mínima idea de arte y de cómo hacerlo, a partir de ahí sería obligación del docente incentivar al alumnado a conocer el arte. Por otro lado, para conocer el arte creemos que es mejor llevar a cabo una enseñanza más libre en el que los alumnos/as sean capaces de mostrar sus sentimientos a través de lo dibujado, fomentando en todo momento la creatividad e imaginación por medio de proyectos escolares lúdicos en el que todo el grupo-clase interaccione y sientan que ellos también pueden ser artistas.

  2. Realizado por Sara Mª Jarmell, Lucía Ortega, Ana Laura Verdugo.

    Las ideas, los métodos y los ejercicios de dibujo en la escuela han ido cambiando de forma notable a lo largo de la historia debido a los cambios y transformaciones que se han producido en el mundo del arte, de la educación y de la sociedad en general.
    A lo largo de este documento vamos a ir explicando cuáles han sido los cambios que ha experimentado el arte en el ámbito escolar, en los diferentes periodos de tiempo.
    • La antigüedad: en este periodo se establece dos funciones a la enseñanza del dibujo, que le acompañara desde entonces, la utilidad y la belleza.
    “De igual modo deben aprender el dibujo no sólo para no cometer errores en sus compras particulares y para no ser engañados en la compra y venta de objetos y muebles, sino mas bien porque el dibujo da capacidad para observar la belleza de los cuerpos” (Aristóteles, pp288-290)
    • Edad media: durante este periodo la pintura, la escultura, la orfebrería…. No tuvieron una consideración social como creaciones artísticas, sino más bien como cualificados oficios manuales.
    El aprendizaje estaba claramente centrado en los materiales y técnicas y no se esperaba que las obras y objetos que producían tuvieran una gran originalidad, sino que estuviera perfectamente confeccionado.
    • Las academias de dibujo; del renacimiento al romanticismo: durante este periodo se formaron las primeras escuelas y academias de dibujo, como por ejemplo la fundada en Florencia, promovida por el artista y tratadista de arte Giorgio Vasari en 1563.
    Su orientación era especializada y profesional. El programa de estudios estaba organizado alrededor de la enseñanza del dibujo, considerándolo como el fundamento de todas las bellas artes.
    Este sistema se fue afianzando y elaborando hasta finales del siglo XIX.
    • El dibujo en la escuela; siglo XIX: cuando se organizaron los sistemas educativos durante la primera mitad del siglo XIX, el dibujo se incluyo entre las materias obligatorias del currículo tanto para la escuela primaria como secundaria.
    El dibujo tenía una orientación exclusivamente figurativa, con una solida fundamentación geométrica. El dibujo se desdoblaba en dos grandes vertientes: la artística (la veraz representación de la naturaleza en pos de la belleza) y la técnica( la exacta y completa descripción de cualquier forma, objeto, mecanismo o construcción, de manera que pudiera ser fabricada o realizada con total exactitud y detalle). La enseñanza del dibujo en la escuela debía corresponder a los conocimientos iniciales del dibujo.
    La educación artística durante la primera mitad del siglo XIX estuvo marcada por las obras de algunos grandes pedagogos, así como por la elaboración de los primeros manuales y cartillas escolares de dibujos, como por ejemplo la de Joham Heinrich Pestalozzi, que publicó el ABC de la intuición o la intuición de las proporciones, que es considerado como el primer manual de educación artística para la infancia.
    En la segunda mitad del siglo XIX, se conoció un desarrollo espectacular de los métodos y manuales de dibujo, todos ellos basados en la copia de láminas.
    • La primera mitad del siglo XX: el descubrimiento del arte infantil: el gran cambio que se produjo poco antes de la entrada del siglo XX fue que los garabatos infantiles pasaron de ser considerados errores a comprenderse como maneras alternativas, genuinas y fantásticas de comprender el mundo. El principal acontecimiento que contribuyó a este hecho fue la mejora de la comprensión de la mente infantil, debido a la contribución a ello de la psicología evolutiva y los nuevos movimientos artísticos.
    Uno de los grandes causantes de los cambios en los movimientos artísticos fue el interés que cobraron ciertos autores por otras culturas, lo cual repercutió tanto en sus obras como en la mentalidad de sus discípulos.
    Este hecho contribuye a que se descubra, además, que existe un tipo de arte espontáneo, no menos importante, pero que no ha sido empapado por las tradiciones culturales: el arte infantil. Empiezan determinados artistas, así, a estudiar dicho arte. Concretamente, Cizec trató de abrir una escuela de arte para niños, pero la idea, en un primer momento, fue rechazada por sus contemporáneos. Finalmente, y gracias al apoyo de sus artistas, la propuesta fue aceptada. El alcance de esta escuela fue tal que llegó a formar parte de la Escuela de las Artes y los Oficios de Viena. Progresivamente, el arte infantil fue adquiriendo un mayor prestigio.
    • La segunda mitad del siglo XX: desde la autoexpresión creativa a la Educación Artística como disciplina: durante los años más relevantes del siglo XX, Herbert Read y Viktor Lowenfeld publicaron las obras con que se dio a conocer más a fondo la autoexpresión creativa.
    o La autoexpresión creativa: El principal avance que introdujo esta expresión a la escuela fue dar a entender que lo decisivo de la Educación Artística no reside en los contenidos que se transmiten, sino en quien se forma. La educación artística se puede entender como medio para desarrollar en quienes la reciben valores mucho más importantes que el mero conocimiento teórico de lo que tradicionalmente se han considerado artes. Es decir, durante esta etapa lo decisivo no reside en el producto que se obtiene a partir de la acción artística, sino, por el contrario, en el proceso que lleva a dicho producto. Gracias a esto, el dibujo libre se convirtió en la actividad fundamental de la Educación Artística. Por estos motivos, se considera que la Educación Artística es el área la que en mayor medida fomenta la capacidad creadora de los alumnos.
    o La consolidación institucional: INSEA: Además de la difusión de las ideas de Read y Viktor Lowenfeld, durante los años ’50 se sucedieron dos hechos de gran relevancia para la educación artística:
    – En 1951, la UNESCO organizó un seminario sobre Educación Artística. Uno de los acuerdos a los que se llegó durante dicho seminario fue fundar la Sociedad Internacional de Educación a través del Arte (INSEA).
    – En 1955, la decimoctava reunión de la Conferencia Internacional de la Instrucción Pública aprobó las recomendaciones relativas a la enseñanza de las artes plásticas en las escuelas. Este documento adquiere una gran relevancia debido al hecho de que fue aprobada y firmada por los representantes oficiales de los ministerios de educación de todo el mundo. Entre otras cosas, se acordaron los principales argumentos que iban a orientar la educación artística, entre ellos los diversos usos de la Educación Artística, lo útil de las artes para el desarrollo pleno de la personalidad y la integración de las nuevas tecnologías como forma de arte. Además, se señalaba la importancia de la Educación Artística como materia obligatoria.
    – A finales de la década de los ’60, surgieron ideas e ideales artísticos muy relacionados con los medios de comunicación de masas.
    o El lenguaje visual como modo de conocimiento: Dos argumentos acapararon el interés de las enseñanzas artísticas, el primero enunciado por Rudolf Arnheim afirmó que “ver es pensar” y por tanto las obras visuales son un modo de conocimiento. El segundo afirmaba que las artes visuales constituyen un lenguaje. Arnheim investigó especialmente el dominio de las artes visuales, la pintura, la escultura y el cine para demostrar que la cultura percepción visual es un proceso cognitivo activo y complejo.
    El desarrollo de los grandes medios de comunicación visual junto a la semiótica o ciencia de los signos hizo que las artes visuales sean consideradas como un lenguaje.
    El paralelismo entre el lenguaje verbal y el lenguaje visual se hizo tan intenso y exacto como fue posible. Había que buscar cuáles eran los elementos básicos que lo constituían. Dondis, postuló los siguientes: El punto, la línea, el contorno, la dirección, el tono, el color, la textura, la proporción, la dimensión y el movimiento.
    o Elliot Eisner: la revisión disciplinar de la autoexpresión creativa.
    El profesor Elliot W. Eisner ha sido una de las figuras centrales en la conceptualización actual de la Educación Artística. En la década de 1970 promovió muchos de los proyectos educativos que abordaron diferentes aspectos curriculares. El de mayor repercusión, la DBAE fraguó en 1980. Es un proyecto educativo y curricular para la educación artística cuyo objetivo es desarrollar las habilidades y conocimientos del alumnado para comprender y apreciar el arte, para ello es necesario conocer las teorías y conceptos artísticos, así como tener una experiencia creadora.
    La estructura de los contenidos deriva de cuatro disciplinas: de la estética, de la crítica de arte, de la historia del arte y de las diferentes modalidades artísticas.
    Según la DBAE, las obras de arte deben ser el eje en la organización del currículo.
    Mientras que la autoexpresión creativa optaba por el pleno desarrollo personal del alumnado, a su equilibrio y expresividad individual la DBAE, prefería dar importancia a los requisitos y demandas sociales que se le piden a una persona educada en su vida social y profesional.
    La creatividad fue uno de los conceptos básicos del currículo de educación artística que la DBAE redefinió siendo entendida de este modo, como la capacidad para dar con respuestas innovadoras a partir de un profundo conocimiento y dominio de las convenciones artísticas. Así, la mejor forma de desarrollar la creatividad es a través del conocimiento en profundidad de las mejores obras de arte.

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