LA CULTURA DE LA IMAGEN LLEGÓ PARA QUEDARSE- MARCELO COLUSSI

5 thoughts on “LA CULTURA DE LA IMAGEN LLEGÓ PARA QUEDARSE- MARCELO COLUSSI

  1. sarajarmell says:

    MARCELO COLUSSI
    La cultura de la imagen llegó para quedarse
    La imagen: sustituto de mil palabras
    Este texto comienza exponiendo la idea de que los medios masivos de comunicación han cambiado el mundo. Con esta idea estoy totalmente de acuerdo; de hecho, me parece muy evidente: cualquiera que tenga o haya tenido la oportunidad de hablar con sus abuelos o, incluso, sus padres, sobre este tema podrá confirmarlo.
    En el siguiente párrafo se explica que, como en casi todo, son los grandes poderes quienes tienen el control sobre estas innovaciones: aunque se diga que la tecnología está al alcance de todos, en la mayor parte del mundo no se tiene apenas acceso ni a un teléfono. Mientras tanto, en el primer mundo, el teléfono ya ha quedado casi obsoleto.
    Según seguimos leyendo, se nos explica que estas nuevas tecnologías deben la mayor parte de su éxito a la imagen. Centrándose únicamente en la influencia que dichas tecnologías han tenido sobre los habitantes del primer mundo, el autor explica la evolución que han tenido desde que, en el siglo XV, apareciera la primera imprenta en Alemania. Este fue el inicio de un increíble avance, pues permitió, además de la reproducción de los libros con mucha más facilidad, hechos como que surgiera la prensa, por supuesto, escrita. Pero no fue hasta el siglo XX cuando la prensa, los libros o la radio se convirtieran en soportes de información frecuentes en la alta sociedad, que posteriormente los transmitirían a los demás ciudadanos. Pero la verdadera difusión cultural llega con el cine y, especialmente, la televisión. Esto implica la dominación casi absoluta de la imagen.
    Tal vez, defiende el autor, esta gran dominación de la imagen sobre otras formas de información se deba a la influencia que ha tenido sobre el ser humano desde los inicios de su existencia. Estoy de acuerdo con esta idea, ya que, a pesar de no habérmela planteado jamás, creo que el texto sugiere la gran verdad de que el ser humano se siente atraído por aquello que siempre ha convivido con él. Y me refiero no únicamente al ser humano a nivel histórico, sino también a nivel personal: todos nos sentimos más seguros ante lo conocido que ante lo novedoso. En este sentido creo que, a pesar de presentársenos las imágenes sobre soportes nuevos o de formas diferentes, sigue siendo imagen: es decir, sigue siendo aquello que ya conocemos, solo que de una forma innovadora.
    El texto continúa diciendo que la cultura actual se construye en base a la imagen. No obstante, considero que, si tenemos en cuenta lo expuesto anteriormente, todas las culturas se han construido en base y entorno a la imagen. La diferencia reside, como ya dije anteriormente, en el soporte.
    Sí es verdad que, tal como expone el autor, dicho soporte ha influido mucho en nuestra vida cotidiana. En el texto se ponen ejemplos como las modas o la forma en que percibimos a los grandes líderes de la sociedad como los políticos o, incluso, el Papa.
    Resulta algo redundante, llegado cierto punto, respecto a la idea de que la imagen está siendo un factor muy influyente en la sociedad. Igualmente ocurre con el hecho de que estamos expuestos al control de los grandes poderes a través de la imagen, especialmente en soportes tales como la televisión. Como ejemplo concreto considera el caso de las dictaduras, en las que el jefe de Estado controla qué pueden ver los ciudadanos y qué no, favoreciendo así la imagen que de ellos y sus partidos se tiene.
    Uno de los mayores motivos del éxito de la imagen, aparte del expuesto anteriormente referente a la tradición, es que aporta una gran cantidad de información de una sola vez, mientras que, por ejemplo, la lectura, resulta más cansada y aburrida.
    Otra de las ideas que propone es que, en pocas décadas, la escuela desaparecerá, dejando la formación de nuestros jóvenes en manos de las nuevas tecnologías. No obstante, creo que, incluso con el gran apoyo que suponen estos soportes, tendrá que haber un guía que eduque a nuestros jóvenes a seleccionar la información verdadera. No sé si me estoy dejando llevar por mi vocación docente, pero creo que mucha de la información de la que disponemos, por ejemplo, en internet, es falsa. Este es el principal motivo que me lleva a pensar que, aunque se reconstruya el concepto tradicional de Escuela, esta institución seguirá existiendo.
    Los dos párrafos siguientes vuelven a la idea de que la imagen es cada vez más influyente, por lo que los considero innecesarios.
    No obstante, el tercero vuelve a tratar el tema de la “brecha digital”, de la forma en que más de medio mundo carece de las posibilidades tecnológicas que nosotros tenemos. Sin embargo, el motivo por el que este párrafo no me parece que esté de más, a diferencia de los anteriores, es que profundiza en los motivos que llevan a esta situación. Resalta el hecho de que, en los países subdesarrollados, antes de preocuparse por si tienen o no un ordenador, han de preocuparse por si tienen o no un plato de comida o ropa con que vestirse. Y este hecho nos debería preocupar más de lo que nos preocupa a los habitantes del primer mundo. Sin embargo, nos es más cómodo cerrar los ojos ante estos hechos.
    ¿Y qué tiene de malo esta cultura de la imagen?
    En este segundo y último apartado, el texto explica que la tecnología resulta, en cierto modo, adictiva: todo el que ha tenido oportunidad de entrar en contacto con ella no ha sido capaz de escapar. Este hecho lleva a pensar, en palabras del autor, que la realidad virtual tiene un poder intrínseco que no puede desconocerse. Yo, sin embargo, no creo que este poder sea intrínseco, ya que sólo considero como tal a los aspectos propios de la especie. Más bien, creo que es la sociedad quien nos “obliga”, en cierto modo, a depender de ella.
    Otra de las ideas que expone el texto, con la que, esta vez, sí estoy de acuerdo, es que no es únicamente la lectura la que es capaz de abrir la mente, sino también la tecnología. En mi opinión, es precisamente la gran variedad de soportes de donde tomar la información y la necesaria capacidad de seleccionar la verdadera de la que no lo es lo que hace que la información que nos llega de las nuevas tecnologías sea, incluso, más rica que la que obteníamos y todavía obtenemos gracias a la lectura. A esto, el texto se refiere, según entiendo yo, con el verbo “democratizar”, y me parece muy apropiado, ya que, el permitir que cada uno tenga una opinión diferente sobre lo que es verdadero o correcto y lo que no es, en esencia, democracia.
    Los dos últimos párrafos son un resumen de lo anteriormente expuesto, por lo que mi opinión es, igualmente, la misma.

  2. Francisco Tomás Periáñez Flores.
    LA CULTURA DE LA IMAGEN LLEGÓ PARA QUEDARSE.
    En este texto, Marcelo Colussi nos habla de que formamos parte de “la sociedad de la imagen”, en la cual estamos constantemente influidos por los medios, ya sean medios de comunicación, la radio, internet, la televisión… Actualmente nos encontramos en un mundo globalizado, donde cualquier cosa que sucede en el mundo llega a ti por medio de las tecnologías de la información. Siempre y cuando interese que lo sepas.
    Hemos llegado a un punto, en el que si una persona se ausentara cinco años, sin tener contacto con nuestro planeta, al volver sería como si hubiera pasado un siglo al menos. Y es que estamos en una sociedad cambiante, donde se valora lo efímero, el cuanto antes mejor, el no tener que esperar y el encontrar un determinado producto o información antes que otra persona.
    Lógicamente, estos cambios y desarrollo de las tecnologías vienen marcados por los que tienen el poder, como dice Colussi “los del norte”, que serían las personas con poder y dinero. Estas personas intentan tapar la realidad mediante imágenes idealizadas de la misma, ocultando así la verdadera información de lo que sucede. Supongo que esto es una técnica de estas personas, para que los receptores de la información no reflexionen sobre lo que sucede en el mundo y se pregunten por qué sucede. Esta influencia que tienen en las nuevas tecnologías es tal que condicionan nuestra vida diaria, de hecho, nuestras aficiones, nuestras emociones o estados de ánimo, nuestros temas de conversación suelen estar marcados por estos medios.
    Por otra parte, la imagen también está cada vez más presente en el arte y en la moda, en el arte porque se considera más novedoso una obra realizada con propuestas multimediales y con técnicas más complejas de ordenador, que un cuadro hecho en un lienzo por ejemplo. En la moda, la imagen de cada persona a simple vista tiende a dilucidar cómo es, por tanto, la sociedad intenta vestir lo mejor posible para que así de alguna forma los demás vean que está bien y que pueden contratarle para el trabajo o es un buen partido para su hija.
    En conclusión, no pienso que las nuevas tecnologías sean tan nefastas y malignas como se puede llegar a entender del texto, sino que en función de quien las utilice radicará el problema o la solución para la sociedad. Si se utilizaran correctamente estas nuevas tecnologías podrían ayudar a enseñar de manera más representativa a profesores, o podría ser un medio de expresión libre y sin censuras.

  3. LA CULTURA DE LA IMAGEN LLEGÓ PARA QUEDARSE. MARCELO COLUSSI
    Es un hecho que estamos sumergidos y vivimos en una sociedad llamada, más acertadamente o no, “de la información”, donde los medios de comunicación de masas hacen y deshacen a su antojo. Aunque quizás debería ser considerada como la sociedad de la “des- información”, el acto de desinformar puede referirse a omitir, sesgar o saturar de información, que es algo que puede hacerse premeditadamente. La sociedad actual se caracteriza por el uso indiscriminado de las tecnologías de la información y la comunicación.
    Vivimos en la era de la primacía de la imagen sobre todo lo demás. Lo visual impera sobre cualquier otro tipo de cultura. Siendo así, es oportuno poner en tela de juicio toda información que nos llegue, ya que puede ser cierta o no, ya que todo este desarrollo de la comunicación está muy lejos de repartirse igualitariamente entre todo el mundo.
    Esta cultura que utiliza la imagen como medio de comunicación llegó para quedarse, como indica el autor en el título del artículo, abriéndose camino entre la multitud de expresiones culturales y tomando las riendas de la cultura en el mundo actual, que ha llegado y se ha instalado e impuesto en cualquier aspecto de la cotidianeidad.
    Tal y como su propio nombre indica, estamos inmersos una cultura con culto a la imagen, dejando el pensamiento y la palabra a un lado. Y somos conscientes de que cada vez se usa más la imagen que la palabra.
    Y ahora nos preguntamos ¿realmente es lo primordial esta cultura de la imagen y la comunicación en todos los lugares del mundo, de manera globalizada? No creo que en los países menos desarrollados sea esto lo más importante sino luchar para cubrir las necesidades básicas a diario.
    En el texto podemos leer que se nos ha impuesto adoración a la imagen, estamos “programados”, por decirlo de alguna manera, para creer lo que nos muestran en la televisión, ella es quien otorga credibilidad, quien afirma o desmiente, quien dice lo que está bien y lo que está mal, todo está calculado al milímetro para dar vida al llamado espectáculo mediático.
    Aún así, para juzgar hay que conocer sobre lo que concierne y no es del todo correcto creer que sólo los libros ayudan a culturizarnos y que las nuevas tecnologías lo único que hacen es manipular a las personas y la información. La televisión puede enseñarnos pero sólo lo hará mientras sepamos usarla de la manera adecuada, de lo contrario, podría convertirse en lo más destructivo de la humanidad, capaz de manipular y jugar con nuestras mentes.

  4. luciaortegalopez says:

    Nuevos cambios, un nuevo mundo, una nueva sociedad, una nueva perspectiva de ver la realidad…. Nos encontramos ante la sociedad de la información y de la comunicación, que ha provocado conjuntamente la construcción de una nueva cultura desconocida para todos: la cultura de la imagen.
    Cualquier representación de imagen (pintura, fotografía, cine, internet, videojuegos, televisión…) es un gran, poderoso y masivo instrumento de comunicación.
    Hoy en día todo es imagen, y esta se relaciona con todas las facetas del ser humano. Esta cultura está adquiriendo tal importancia, que no se puede desvincular de la vida social del hombre, imponiéndose en todos los aspectos de la vida moderna y utilizando los mismos códigos en los más diversos ámbitos.
    ¿Por qué ha ocurrido esto? Pues bien la imagen es masiva e inmediata, lo dice todo de golpe… como bien dice el refrán una imagen vale más que mil palabras. Por tanto podemos decir que la comunicación se ha adaptado al mundo de las imágenes, pues tenemos una forma de entender las cosas totalmente icónica.
    El problema está en que la sociedad está influenciada por la imagen, condicionando nuestra forma de pensar, pues los medios de comunicación proyectan una imagen “no real” que pretenden y consiguen que nosotros copiemos. Por lo que podemos decir que las nuevas tecnologías comunicativas se han convertido en un instrumento para la manipulación.
    Sin embargo el problema no estriba tanto en el instrumento en si mismo sino en la aplicación que se hace de él. Es decir que el problema no se deriva de las nuevas formas de comunicación, sino del uso que hagamos de ella, por eso es conveniente apropiarnos y conocer estas nuevas tecnologías, para poder hacer un buen uso de esta nueva cultura, la imagen.

  5. analauravr says:

    Como señala el documento “la cultura de la imagen llegó para quedarse” de Marcelo Colussi (la imagen y todo lo que la rodea)los medios de comunicación han revolucionado el mundo. Este momento histórico se define por la supremacía de la imagen sobre todas las otras expresiones culturales. Hoy día, estamos inmersos en una sociedad de la información y de la comunicación. Una sociedad en la que forzosamente tienes que ir de la mano de las nuevas tecnologías porque de lo contrario eres tachado de rarito/a. Para la mayoría de nosotros pensar que alguien puede vivir ajeno a la televisión e internet, incluyendo aquí todo tipo de redes sociales, así como el novedoso whatsapp es algo inconcebible. Hoy día no eres “guay” si no vas comentando lo que haces en cada momento, si no cuelgas las fotos de tu último viaje o simplemente del último café que te has tomado. Hoy día, vemos algo normal que nuestra privacidad no exista, que todos compartamos con todos y que no haya límites para indagar en las vidas de otras personas.

    Sin embargo y por utópico que parezca lo cierto es que no toda la población mundial es beneficiaria de este desarrollo. Se ha generalizado nombrando sociedad de la información y la comunicación a una sociedad que tan solo supone la mitad de la representación mundial, puesto que en muchas partes del mundo todavía luchan por cubrir unas necesidades básicas, tales como agua potable, energía eléctrica… Aun así, debido al efecto que esta ha causado podemos decir que la cultura de la imagen se ha apoderado de nosotros, y todos en mayor o menor medida la consumimos.

    En la actualidad, un niño pasa la mayor parte del día rodeado de tecnología. Se ha cambiado el salir a jugar a la calle por jugar a videojuegos, ver la tele o simplemente pasar toda la tarde chateando por internet. Vivir en un mundo continuo de imágenes en el que en ocasiones nos cuesta diferenciar lo real de lo virtual. En mi opinión, los nuevos avances producidos en la sociedad son muy buenos pero como todo, en su justa medida, y considero que se nos está yendo de las manos el uso que hacemos en ciertas ocasiones. Estamos haciendo que algo que debería ser tratado y valorado de forma positiva, aprovechando las innumerables ventajas que nos aporta en nuestra vida cotidiana, en ocasiones nos lleve hacia atrás, nos haga perdernos en lo negativo que nos puede aportar, nos lleve a la falta de valores, y en definitiva, nos termine perjudicando.

    La imagen se ha convertido en nuestra carta de presentación, ahora es más importante cómo vas vestido (si llevas ropa de marca o no), se valora lo arreglado que lleves el pelo y en definitiva la importancia que le das a ir más o menos arreglado. Todo se reduce a lo que muestres al resto de personas. Una imagen vale más que mil palabras, y por ello muy tristemente la sociedad en la que vivimos ya no se deja guiar por el carisma, la simpatía o la inteligencia que pueda tener una persona. Si la imagen no es la adecuada, ninguna de las otras características nos sirve. En mi opinión, es lamentable que hayamos llegado a este punto, pero siendo objetivos poca gente, por no decir nadie, se salva de esta generalización. Nos guste o no, la imagen es lo que importa.

    Pero esto tal y como alertaba el francés Jean Baudrillard ha ido introduciéndonos en una peligrosa sociedad de los simulacros, representaciones que son máscaras, que tal como citaba Umberto Eco nos ha seducido porque llaman al no-pensamiento, rechazando algo más reflexivo como la palabra. Nos ha llevado a una sociedad más cómoda, en la que de un golpe de vista vemos todo sin necesidad de esfuerzo. Esto ha traído consigo el que nos creamos todo, pensamos que si sale en la tele es cierto. Por no decir de la astucia del poderoso mundo publicitario que como por ejemplo ocurría en el anuncio de Actimel nos situaba a una periodista del informativo con cierto estatus y credibilidad como Susana Griso vendiéndonos el producto haciéndonos creer que si una persona como ella se ponía al frente de tal anuncio todo lo que se decía en el era cierto. Marcas que anuncian quitamanchas, maquillajes poderosos y antiarrugas milagrosos, imágenes que distorsionan la realidad y que afecta a toda la sociedad.

    Cabe destacar también que el arte no ha estado ajeno a esta nueva forma de sociedad, pasándose de los antiguos lienzos a las grandes pantallas de plasma como principal instrumento para la transmisión de expresiones.

    Está claro que la sociedad ha ido cambiando a un ritmo vertiginoso tras la incorporación de la imagen y que nadie ha quedado exento de su poder. Tenemos que ser conscientes y después de todo lo tratado a lo largo de esta reflexión que esta nueva forma de sociedad tiene tanto cosas positivas como negativas y que depende de la responsabilidad de cada uno de nosotros y de la consciencia de los poderosos del sistema su adecuada o no utilización. Por nuestra parte como futuros educadores, debemos intentar crear a una sociedad crítica, utilizar las nuevas tecnologías para avanzar y no quedarnos obsoletos, sacarle el máximo partido y beneficiarnos de las grandes cosas que nos aportan (una de ellas es el poder estar comunicados e informados en todo momento). Debemos crear un alumnado que sepa interpretar más allá de lo que ve y que no se deje engañar por todo lo que se le muestra.

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